30 abr. 2014

Un jabón de película: La Naranja Mecanica







Cuando en la comunidad de G+ a la que pertenezco (Bloggeros jaboneros) se habló de organizar un evento dedicado al cine inmediatamente me vino a la cabeza esta inquietante, perturbadora, polémica, provocadora y para muchos irritante película de Stanley Kubrick. 
Desde el mismo instante de su estreno en 1971 causó controversia y no fue permitida su exhibición en el Reino Unido. Para el tiempo de su re-estreno en el 2000, ya había ganado una reputación de película de culto. Muchos críticos y aficionados la consideran como una de las mejores películas jamás hechas. Yo me uno a estos últimos.
Su banda sonora, la perfección de sus tomas, la crítica social, al clero, a las instituciones... la hacen para mi una auténtica obra maestra.
No me extenderé más hablando de la película, creo que todos la conocéis sobradamente, y os contaré algo sobre mi pequeño y modesto homenaje a esta joya cinematográfica.
Lo primero enseñaros una fotita a ver que os parece.

Jabón artesano, naranja


Si, ya lo se, no es ninguna maravilla y mucho menos si lo comparamos con los jabones que mis compañeros han presentado al evento, pero después de los problemas que me ha dado no me queda otra que presentarlo y estar, más o menos, satisfecho con el resultado. Como todos los que me conocéis o los que leéis este blog ya sabéis no suelo utilizar colorantes en mis jabones y claro, este tenía que ser muy naranja y muy negro y ahí comenzaron mis problemas...
Lo primero es que me dejé llevar por ese rasgo tan marcado en nuestra cultura hispana y que consiste en "ya lo haré mañana". Así que cuando decidí poner zanahoria en aceite de oliva para hacer un oleato bien naranjita para añadirlo a la traza, cosa que en otras ocasiones me ha dado excelentes resultados, pues ya era tarde y el "bien naranjita" paso a ser un oleato tirando a naranjillo... Resultado: primer intento fallido y empieza la presión.
No pasa nada, a poner en marcha el plan B. ¿Y cúal es el plan B? Pues reformular la receta y añadirle una buena dosis de aceite de palma virgen. Eso seguro que no falla así que mañana (o pasado que hoy ya no merece la pena) me acerco a la tienda africana y me hago con un litro. ¿Cómo, que se os a acabado? ¿Me lo podéis pedir? ¿Cuanto tarda? ¿15 días? Pídemelo ya... Y la presión aumenta.
La verdad es que a partir de aquí la cosa fue bastante rodada y como la seda en cuanto a mis problemas con los colores, el negro, cosa bastante sorprende en mi, salio a la primera y negro zaino como yo quería. El naranja tras varios intentos también se portó bien así que ya sólo me quedaba enfrentarme a la realización técnica.
¿Que cómo lo hice? La verdad es que había pensado abordarlo de otro modo, cortando el negro con el dibujo deseado, ponerlo en el molde bien pegado al fondo y verter luego el jabón naranja, pero como el tiempo apremiaba, la prueba es que faltan escasos minutos para que se cierre el plazo y aquí estoy yo escribiendo todavía, opté por recortar el ojo en goma eva, pegarlo en el fondo y verter el jabón naranja, cuando estaba más o menos para desmoldear (más menos que más) lo saqué con sumo cuidado y rellené el hueco dejado por la goma eva con jabón negro.
Los ingredientes son los siguientes: oleato de zanahoria en aceite de oliva, aceite de coco, aceite de palma virgen, manteca de cerdo y de karité. El color naranja lo conseguí al final con el oleato, la palma y un poquito de colorante alimentario. Los aromas, como no podía ser de otro modo, cítricos: aaee de naranja, limón y bergamota con un poquito de benjuí para fijarlos.

Os dejo también un pequeño vídeo de la película por si os apetece recordar los momentos más famosos de la misma.


Reacciones:

2 comentarios :

Carmen Al dijo...

Pues te ha quedado mucho chulo niño... y además, muy bien explicado el como lo has conseguido.
Enhorabuena...

Ah, y lo de... 'ya lo haré mañana'... mmm.. ¿de dónde me sonará a mí eso? jajajaja..

Carlos muñiz dijo...

Gracias Carmen y si, es cierto. Parece que si no lo dejamos para mañana no tiene el mismo aliciente y luego ya ves, un segundo más y no llego al evento.