25 feb. 2014

Entre cosas extrañas y fenómenos inexplicables IV

Algunas cosillas que deberías haber hecho y que por supuesto no hiciste.

2 - Si lo de la sensatez es un concepto que se te escapa, muy probablemente hayas decidido que tu primera incursión en el mundo del jaboneo sea hacerle un jabón artesanal y casero adecuado a sus gustos y necesidades dermatológicas... pero ¿Desde cuando tienes tú la más mínima idea de cuales son sus gustos y/o necesidades? ¿Entonces? ¿Ya la vas a liar otra vez? Lo dicho, lo tuyo no tiene nombre. Pero si por más que te has esforzado en ello y aunque lleva una eternidad a tu lado, tú de lo único que te has enterado es de que no le gustan las pelis de Chuc Norris, ni los callos, ni que te saques las famosas pelusillas del ombligo cuando te pones nervioso y todo esto es como lo de tus jabones, te has enterado que no le gustan pero no consigues entender muy bien porqué...

Mi consejo, si persistes en tu peregrina idea, y al que me temo no vas a prestar ni la más mínima atención, es que hagas algo sencillo, sin complicaciones, con tan sólo un par de aceites, sin aditivos raros y sin aromas o a la sumo con uno sólo, familiar, cercano y fácilmente identificable como, por ejemplo la lavanda (nunca falla). Pero conociéndote, supongo que estarás pensando, y encima con toda la buena intención del mundo, en poner en práctica toda tu sabiduría jabonera, adquirida a borbotones y sin digerir, e incorporarle al jabón todos aquellos ingredientes y técnicas que últimamente has descubierto y que piensas que le van a ir bien o al menos le van a hacer gracia.

Así, por ejemplo, y como es más bien friolera, nada de saponificación en frío no, el jabón irá en caliente y ya con la olla al fuego, ufano y voluntarioso te dedicarás a la elaboración de esa "Capilla Sixtina" del jabón artesano con ímpetu imparable y extrema dedicación mientras piensas: "Ja, se van a enterar estos de Mendrulandia, si a ellos les salen esos jabones tan chulos con una concentración del 28% ya verás el mio, ya...que me estoy concentrando al 100%".

Después de varias horas de frenesí jabonero y tras una ardua contienda, apunto ya de desencadenar un apocalipsis zombi que asole el planeta con los efluvios de lo que tienes al fuego... Te pido, por favor, que pares ya, detente porque lo más seguro es que, a estas alturas esa obra de arte que tienes ahí se parezca más a un coprolito* de oso cavernario que a un jabón en cuanto a aspecto y en cuanto a olor... pues también, pero justo antes de que la infinita y misericordiosa sabiduría de la madre naturaleza le regalase el lito, cuando aún era simple y llanamente un "Pedazo copro", osea y para que nos entendamos bien, que huele a auténtica mierda de oso del cuaternario. Si tenemos en cuenta que según los paleontólogos la dieta de semejante bicho era de lo más variopinta, en su mayoría vegetariana pero sin hacerle ascos a cualquier cosa que se pusiese a tiro, ya te puedes hacer una idea de lo que eran sus digestiones. Así, sin ir más lejos, el día que plantó tamaño coprolito se sabe (los paleontólogos así lo certifican) que se zampó al menos 300 kg de bayas del bosque y que después le hincó el diente a: un tigre dientes de sable, unos cuantos dientes de león, tres docenas de dientes de ajo, una tapita de  escarabajos peloteros... al dente y una jartá de pequeños mamíferos entre los que se encontraba un fulano cromañón, sin dientes, maloliente y despistado que pasaba por allí hurgándose el ombligo en busca de pelusillas y que, a juzgar por su estampa, bien podría ser de tu familia.
Algunas teorías apuntan a la posibilidad de que el susodicho paisano se hubiera escaqueado de su caverna adosada porque su Ella (y ese halo primitivo que la rodea) tras pillarlo infraganti agrandando la gruta, con el inherente riesgo estructural que esto conlleva, para ver mejor unas pinturas rupestres de 200 pulgadas, cargaditas de bisontes de última generación y perfil plano, pretendía que ordenara su cajón de los pellejos desparejaos (osea todos sus pellejos) justo a la hora en que los "guturales profundos" y los "que huelen a buey almizclero" se jugaban el pase a cuartos de final... nunca llegó a saber quien se clasificó.
También se cuenta, aunque esto está aún por confirmar por la comunidad científica, que la alegre viuda, que por cierto no vayas a pensar que se parecía ni por lo más remoto a  Daryl Hannah en "El clan del oso cavernario", si tal fuera seguro que hubiese ordenado lo que hiciera falta en vez de correr a las fauces del lindo osito. La viuda alegre o alegre viuda, como decía, que por su estampa bien podría ser de tu familia... o de la del oso, con lo que cobró del seguro se trasladó a un precioso loft en Atapuerca y creó, en recuerdo de su difunto y por ser lo que se le ocurrió más apropiado para honrar su memoria, la morcilla de Burgos...aunque aún no existía Burgos, pero esa es otra historia y tal vez sea mejor dejarla para los eruditos en el tema.

El caso es que cuando por fin termine su dura jornada laboral, llegue a casa y tu te acerques a Ella (y ese halo que la rodea) enarbolando semejante engendro escatológico y pestilente en una mano, sacándote pelusillas del ombligo con la otra, con cara de bobalicón, habiendo dejado la réplica (escala 1:1) de "La Batalla de Bailén" tras de ti y diciendo: "Toma, lo he hecho para ti y por sólo 200 pavos en materiales, le he puesto café para la celulitis, karité para las arrugas y esas patas de gallo que cada día se ven más, cacao para las estrías, salvia para el mal olor corporal, agua oxigenada para disimular el vello facial (véase bigote), piedra pómez para que te limes las cortezas esas que tienes en los codos y rodillas que no veas como rascan y además, en homenaje a tu ascendencia galega, le he metido unos grelos (el lacón me lo comí yo), que son muy buenos para la retención de líquidos y un par de valiums machacaos que encontré por ahí para que te relajes, que últimamente te veo muy alterada. Ya verás ya, vas a parecer otra. ¿Te gust...?"
Ya está, ya la has terminado de liar una vez más, mira que te dije que hicieras algo sencillo y ahora tu insensata osadía y tu inmundo coprolito han encendido la mecha de su coprolalia**, o algo aún peor, así que si no quieres acabar como el oso cavernario, osea extinto y sin haber dejado nada más que el famoso coprolito para la posteridad, o como tu ancestro de las cavernas, osea en el estómago de un bicho que a su vez está extinto y sin ni siquiera la posibilidad de que te homenajeen con una morcilla de Burgos porque ya tiene copyrigt, si no quieres acabar como ellos corre, corre lo más rápido que puedas y vete a ver si te dan curro en el departamento de atrezo del Museo Natural porque aquí, amigo mío, al menos por ahora, está todo perdido.

Contiunará...***

* Coprolito: Los coprolitos (gr. kopros, excremento y lithos, piedra) son heces fosilizadas
** Coprolalia: Coprolalia o cacolalia (del griego κόπρος, significa 'heces' y λαλία 'balbucear'), es la tendencia patológica a proferir obscenidades.
*** ¿Continuará? Pues no lo se, en realidad depende de las musas y de ti. Tu muéstrame tu interés en que así sea en forma de comentario, +1 o lo que te parezca y resulte más cómodo y yo ya me encargo de ponerme en contacto con tan esquivas y escurridizas señoras.

Gracias a todos y un saludo.

Reacciones:

6 comentarios :

Carmen Lorenzo dijo...

Creo que cuando empiezas a hacer jabón tienes que fijarte en el tipo que tienes de piel para ver si de verdad lo que has creado te funciona. Y después ir probando. Pero siempre hay el que quiere ir de listillo.

Jajaja me ha encantado a ver como continúa.

Carlos muñiz dijo...

No Carmen, el pobre Tipo 3 no es que quiera ir de listillo. Lo que le pasa es que su capacidad cognitiva no da para mucho más. Ya sabes: "De donde no hay, no se puede sacar"

dos flores dijo...

O, dicho de otra forma, "lo que Dios no da, Salamanca no presta". Y Tipo 3, por mas que lo intente, se quedó en un pueblo de las afueras... ¡Me encanta!

Carlos muñiz dijo...

Y tan a las afueras, pero he de reconocer que estoy empezando a cogerle cariño, el pobre tiene su aquel ¿verdad?, aunque tampoco me gustaría estar en la piel de Ella...

Enrique Jr Batista dijo...

Me parecio muy bien tu blog! Sigue así pana!
Saludos desde Panamá

Carlos muñiz dijo...

Gracias, precisamente así es como quiero seguir. Un saludo desde España.